4 de abril de 2015

La Nao Victoria y la Vuelta al Mundo

La Réplica de la Nao Victoria visitó Gijón entre el 1 y el 5 de abril de 2015. El barco original fue el primero en completar la travesía de la vuelta al mundo entre 1519 y 1522, el famoso viaje de Magallanes y Elcano. Lo que más llama la atención es que un barco tan pequeño pudiese conseguirlo. La réplica actual mide sólo 26 m de eslora y 7 de manga (y el original aún menos), y pesa 164 toneladas.


Tuvimos que esperar una cola de más de hora y media, pero mereció la pena. La visita estuvo muy bien de precio (2€)  para la información que daban y lo que había para ver. Te podías subir al castillo de popa, ver el camarote del capitán y las dependencias de proa y popa, bajar a la panza del barco por una escalera empinadísima y leer datos escritos por ahí.


En esta foto se ven los logros del viaje Magallanes-Elcano:

  • Fue la primera vez en la Historia que el hombre dio la vuelta al mundo. 
  • Se descubrió el Estrecho de Magallanes, que conecta los Océanos Atlántico y Pacífico. 
  • Se establecieron rutas marítimas alrededor del mundo y se consiguieron muchos avances tecnológicos y científicos. 
  • Fue la primera vez que el hombre navegó rodeando el cono sur del continente americano, y la primera vez que se atravesó el Pacífico entero de este a oeste. 
  • Se descubrió gran parte de las Islas Filipinas y otros archipiélagos: Tuamotú, Marianas, Marshall y Molucas. 
  • Se confirmó que la Tierra es una esfera y se definieron sus dimensiones. 
  • Se descubrieron las zonas horarias. 


Algunas curiosidades:

La Nao Victoria fue la única en completar la vuelta al mundo, la expedición estaba formada inicialmente por 5 naves. La tripulación estaba compuesta por 245 hombres. De todos ellos sólo 18 regresaron a España a bordo de la Nao Victoria, 3 años menos 14 días después del inicio del viaje.

Se conservan las crónicas de la travesía escritas por varios miembros de la tripulación y de un pasajero, Antonio Pigaffeta.

Sólo 3 de los hombres murieron ahogados, la mayoría de muertes eran por enfermedad.

Los marineros dormían en cubierta. Eran unos 40 en este barco. Cuando hacía mal tiempo dormían en la bodega con los animales y el cargamento.

Si se portaban mal los mandaban a las cofas (que es donde más te mareas) y los tenían allí unas horas.


Otro castigo consistía en atar al marinero con una cuerda, por ejemplo desde popa y lanzarlo al mar, pasaba por debajo de la panza del barco y lo repescaban por proa.

El timón se manejaba con un mecanismo llamado pinzote. La rueda del timón no se inventó hasta bien entrado el siglo XVIII.

La nave regresó en muy mal estado, bombeando constantemente el agua que entraba en el casco. Pero en la bodega traían tal cargamento de especias que cubrieron con creces todos los gastos del viaje.

Existen varias réplicas de la Nao Victoria. La española se fabricó en 1992. El original se perdió en 1570, en una travesía de Santo Domingo a España.


*Información leída en el barco, sacada del libro que editó la Fundación Nao Victoria, contada por los miembros de la tripulación y algunos datos procedentes de Wikipedia. Las fotos son mías.

Este post participa en la XIII Edición del Carnaval de Humanidades, acogido en el blog Scire Science.      

1 comentario:

Ununcuadio Dolores dijo...

Muy interesante tu crónica de la exposición :) Me has descubierto bastantes cosas, otras ya las había encontrado leyendo novelas (pero me alegra ver que era una ficción muy inspirada por la realidad :D).

Por cierto, ingenierilmente hablando (o eso comentaba con mi hermano Miguel en el puerto de Barcelona) lo increíble es que barcos de cascos tan pesados y hechos de madera (con la complicación del calafateado) aguantaran travesías transoceánicas sin más incidentes ;) No sé hasta qué punto era mejor que los barcos fueran pequeñitos ;D